Cuando se creó el Manifiesto Ágil, había bastantes procesos de desarrollo “ligeros”; desde entonces han surgido otros métodos de este tipo. Ahora se denominan colectivamente métodos “ágiles”. Desde el nacimiento del Manifiesto Ágil en 2001, ha habido mucho revuelo en torno a ser ágil. El enfoque ágil no es más que una forma de pensar que permite a los equipos y a las organizaciones innovar, responder rápidamente a los cambios de la demanda y mitigar los riesgos. Las organizaciones pueden ser ágiles utilizando muchos de los marcos disponibles, como Scrum, Kanban, Lean, XP, etc.
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